El Real Madrid construyó una de las primeras pistas de hielo permanentes de España en 1969. Tuvo todo a favor para liderar el hockey español. No lo hizo. Esta es la historia de una oportunidad que pudo cambiar el mapa del hockey español —y de las voces que lo explican.
Hubo un momento en el que el Real Madrid estuvo cerca de convertirse en uno de los históricos del hockey sobre hielo nacional. Mucho antes de que existieran instalaciones como el Palacio de Hielo de Hortaleza o del crecimiento del ecosistema actual descentralizado del hockey madrileño (con presencia en Boadilla -infantil-, Valdemoro, Majadahonda y la propia capital), el club blanco llegó a construir una pista de hielo permanente dentro de su antigua Ciudad Deportiva. Era una instalación avanzada para su tiempo, capaz de albergar patinaje y partidos de hockey, y durante dos décadas fue uno de los grandes puntos de contacto entre Madrid y los deportes sobre hielo.
Sin embargo, pese a disponer de una infraestructura que en aquel momento muy pocos podían igualar en España, el Real Madrid nunca dio el paso de convertir aquella ventaja en una sección deportiva competitiva de hockey sobre hielo.
La Ciudad Deportiva de Bernabéu: una idea adelantada a su tiempo
El 18 de mayo de 1963 el Real Madrid inauguró oficialmente su Ciudad Deportiva en el norte de Madrid, junto al Paseo de la Castellana, en una zona que entonces todavía estaba en expansión urbana y donde hoy se levantan las Cuatro Torres. No era la primera, pues ya la ciudad había acogido el Palacio del Hielo y del Automóvil (1922).
La instalación fue concebida por la directiva presidida por Santiago Bernabéu como un gran centro multideportivo, algo extraordinariamente moderno para el contexto europeo de la época. El complejo incluía campos de entrenamiento, piscinas, pistas de atletismo, tenis y diferentes espacios de ocio y práctica deportiva.
Pero unos años después llegaría el elemento más inesperado del complejo.
1969: el Real Madrid inaugura una pista de hielo permanente en pleno Madrid
El 22 de noviembre de 1969 el Real Madrid inauguró oficialmente una pista de hielo dentro de la Ciudad Deportiva. Para entender la dimensión del proyecto hay que recordar el contexto: España prácticamente no disponía de instalaciones permanentes para deportes de hielo y el hockey seguía dependiendo todavía de iniciativas muy localizadas, especialmente en zonas pirenaicas.
La inauguración se realizó con un partido internacional de exhibición entre el Megève francés y el Servette suizo, que terminó con victoria francesa por 7–6. Aquel detalle resulta especialmente revelador: el hockey estuvo presente desde el primer día.
La instalación tenía unas dimensiones muy superiores a las de una pista recreativa convencional, dentro de un pabellón cubierto específicamente diseñado para mantener hielo artificial durante todo el año. Además del hielo, el recinto incorporaba iluminación específica, gradas y servicios auxiliares para explotación pública.



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Una instalación rentable… pero no deportiva
La pista generaba 130.000 usuarios al año y unos ingresos superiores a 40 millones de pesetas. Un equipo de hockey habría obligado a cerrar horas de explotación pública y encarecido la operación. Durante años la pista funcionó como espacio abierto al público, especialmente para patinaje libre. El modelo ganador era el recreativo, no el competitivo.
Fuente: El País – La pista de patinaje sobre hielo, una instalación rentable para el Real Madrid (1983)
El nacimiento del Club Hielo Madrid: pagar por lo que debería ser tuyo
Pero un pequeño grupo de aficionados y extranjeros que residían en la capital sí empezó a alquilar la pista para disputar entrenamientos y partidillos. Así nació el Club Hielo Madrid, bajo la dirección del antiguo internacional francés Brugnner y de Rafael Pérez Alonso, componente del FEMSA en la época de los torneos en Valle de Nuria.
El club llegaría a jugar el primer partido del hockey moderno en España en el Torneo Nacional de 1972 frente al CH Valladolid. Pero incluso para eso, el Real Madrid les hacía pagar las horas de hielo y no les permitía organizar partidos, a pesar de que la construcción de aquella pista se había beneficiado de subvenciones públicas para el desarrollo del deporte.
Rafael Pérez Alonso podía argumentar que los miembros del club eran socios del Real. No bastaba. El director deportivo del Real Madrid, Raimundo Saporta, lo dejó claro en declaraciones al Mundo Deportivo:
«Cuando construimos una pista de hielo, nuestra primera intención fue ofrecer ante todo un motivo sano de expansión a la juventud madrileña. Después llegó el hockey sobre hielo y un club de Madrid se entrena en nuestra pista. […] Si el Real Madrid decide formar un equipo de hockey sobre hielo, creo que debe ser con toda la responsabilidad. Francamente, no pensamos en ello. No diré que no seguimos con atención la evolución del hockey sobre hielo, deporte de importancia internacional y olímpica. Quizás, sin prisas y con las cosas bien hechas, decidamos incluir este deporte en nuestras secciones. Pero no es para mañana.»
«No es para mañana.» El hockey madrileño lleva más de 50 años esperando ese mañana.
1973-74: la ruptura definitiva
La situación era insostenible. El CH Madrid pagaba alquiler por entrenar en la que era, técnicamente, la pista de un club al que pertenecían como socios. Y aun así no podía disputar partidos oficiales allí. El equipo se vio obligado a jugar como local en la pista de San Sebastián, a cientos de kilómetros de sus jugadores.
Según HockeyArchives.info, una segunda formación del CH Madrid llegaba a desplazarse para competir, pero las condiciones eran inaceptables. Aquella temporada 1972-73 marcó el principio del fin.
La federación madrileña intentó sin éxito convencer al Atlético de Madrid de ceder una instalación, pero el Atlético tampoco estaba interesado. Un proyecto para construir una nueva pista de hielo junto al Parque de Atracciones de la Casa de Campo nunca llegó a fructificar.
Nota: El Atlético de Madrid no creó nunca una sección oficial de hockey sobre hielo. La participación de equipos con el escudo del Atlético en los campeonatos de los años cincuenta correspondió a grupos de aficionados que se presentaron bajo esa identidad, no a una sección deportiva constituida por el club.
1974-75: la desaparición
En la temporada 1974-75, al no poder utilizar la instalación del Real Madrid, el Club Hielo Madrid —que hasta entonces jugaba en San Sebastián— desapareció. Jugadores emblemáticos como Garriga, Saiz, Duque u Ochoa pasaron al Nogaro de Bilbao.
El año anterior ya se había retirado el Club Hielo Valladolid por motivos similares: sin pista propia, no hay hockey (artículo existente en HockeyHielo.NET).
La paradoja definitiva: el club que tenía la mejor pista de Madrid nunca tuvo equipo, y el equipo que nació de esa pista no pudo sobrevivir sin ella.
1978: el espejismo del Torneo Villa de Madrid
Antes del comienzo de la Liga 1978-79, se celebró del 29 de septiembre al 1 de octubre de 1978 el «I Torneo Villa de Madrid», disputado en la pista de hielo del Real Madrid. Lo que en un primer momento albergó esperanzas de que el club blanco pudiera recuperar la sección de hockey que había perdido en 1973, resultó ser un espejismo: no se celebraría ningún encuentro más de hockey sobre hielo en aquella cancha.
La pista siguió funcionando para patinaje público y eventos esporádicos. El hockey nunca más volvió a ella.
Fuente: José Arbués – 50 años de hielo
La paradoja histórica
El contraste con el FC Barcelona es llamativo. Mientras el Real Madrid construía una pista y la mantenía como espacio recreativo, el Barça construyó su propia pista junto al Palau Blaugrana en 1971 y creó una sección estable de hockey sobre hielo que ha llegado hasta nuestros días.
Y el contraste con la propia historia del hockey madrileño es aún más cruel: el Club Hielo Madrid nació gracias a la pista del Real, tuvo que jugar como local en San Sebastián por culpa del Real, y desapareció porque el Real no le dejó usar lo que era —casi— suyo.
El Real Madrid tuvo una pista de hockey antes de que existiera la Liga Nacional. Tuvo partidos internacionales de exhibición desde el primer día. Tuvo a un grupo de socios dispuestos a competir. Y aun así, nunca tuvo un equipo.
Raimundo Saporta dijo que «no era para mañana». Medio siglo después, el mañana sigue sin llegar.
Fuentes
- HockeyArchives.info – Temporada 1972-73 (Francia/España)
- José Arbués – 50 años de hielo
- VAVEL – Historias de la LNHH (Curro Rodriguez de Rivera, 2019)
- El País (1983)
- Real Madrid CF – Antigua Ciudad Deportiva
- HockeyHielo.NET – Artículo sobre la desaparición del CH Valladolid
