Javier Chain (Jaca, 21 de junio de 1991) cierra una carrera de 17 años ligada al Club Hielo Jaca con un broche de oro: el doblete de la temporada 2025-26. Delantero de los jaqueses, se retiró con 5 Ligas y 7 Copas del Rey, toda una vida dedicada al club de su ciudad. Hablamos con él sobre el cierre de ciclo, la cantera y el gesto inolvidable de Guillermo Betrán en la final de Copa.
Fotos: @clubhielojaca_oficial (principalmente @malaber73 y M.A.A) / Estadísticas: EliteProspects.com
El cierre de ciclo
Llevas toda tu vida deportiva en el CH Jaca y te despides nada menos que con un doblete. ¿Cómo se toma la decisión de decir hasta aquí cuando el equipo está en lo más alto?
Sí, toda mi vida deportiva ha estado ligada al Club Hielo Jaca y para mí ha sido un placer. Quitando tres experiencias puntuales en el extranjero por motivos personales, siempre he estado en este club y lo he disfrutado muchísimo.
La decisión se toma fácil, entre comillas, porque siempre te gustaría seguir, pero acabo de ser papá y ahora mismo no me da la vida para todo. Además, creo que también hay que saber dejar paso a la gente que viene por debajo. Este club vive de la cantera y la verdad es que tenemos mucha suerte con los chavales que vienen.
El gesto de Guillermo Betrán cediéndoos el trofeo a Carbonell y a ti fue de los más emotivos de la temporada. ¿Qué significó para ti ese detalle del capitán?
Como dices, fue uno de los gestos más emotivos de la temporada y, para mí, una de las cosas más emocionantes que he vivido en toda mi vida deportiva.
Solo puedo agradecerle a Guillermo el detalle. No solo demuestra el gran capitán que es, sino también el tipo de persona que es. Le considero un grandísimo amigo y le estaré agradecido siempre por haberme dado la oportunidad de levantar una Copa delante de la afición de Jaca y, además, hacerlo junto a otro amigo de toda la vida como Alejandro.
Es un sueño y algo que no se me va a olvidar nunca.
Te retiras junto a Alejandro Carbonell, con quien has compartido vestuario prácticamente una vida entera. ¿Qué supone cerrar este ciclo a la vez que él?
¿Qué puedo decir? Ha sido un placer coincidir con Alejandro durante todo este camino. Cuando yo empecé a jugar, él ya estaba allí, así que, como quien dice, he compartido prácticamente toda mi vida deportiva con él.
Ha sido un privilegio poder crecer a su lado y ver de cerca la trayectoria de uno de los mejores jugadores de la historia del hockey hielo español. Creo que cuando pase el tiempo nos daremos todavía más cuenta de todo lo que ha hecho Alejandro y de lo mucho que ha aportado en todos los sitios donde ha estado: en el club, en la selección y en los otros equipos en los que ha jugado.
Y al final, además de compartir vestuario con alguien de un nivel deportivo enorme, lo mejor es haber podido hacerlo con un amigo.
Toda una vida en el CH Jaca

Prácticamente has sido one-club man. ¿Tuviste alguna vez ofertas de otros clubes nacionales o del extranjero? ¿Cómo las valoraste?
Ofertas como tal no he tenido ni de clubes extranjeros ni nacionales y, sinceramente, tampoco me he planteado nunca jugar en otro sitio.
Siempre he pensado que, estando en España, no podía estar en un sitio mejor que en Jaca. Así que para mí es un orgullo y también una suerte poder decir que prácticamente toda mi carrera ha sido en el mismo club y quedarme con esa etiqueta de one-club man.
Empezaste en el primer equipo con 18 años, en la 2009-10. ¿Qué recuerdas de aquellos primeros partidos frente a compañeros y rivales que muchos ya son leyenda del hockey español?
Recuerdo, sobre todo, la ilusión enorme de empezar a entrenar con el equipo sénior y de ir alcanzando poco a poco objetivos y metas que te vas poniendo cuando eres joven.
También recuerdo el plantillón que había en aquellos años y los equipazos que tenía entonces el Club Hielo Jaca. Y, por supuesto, a un grandísimo entrenador como Bill Wilkinson, que me ayudó muchísimo a crecer y a mejorar como jugador, pero también a ser mejor deportista.
Yo empecé a jugar al hockey bastante tarde, con 11 o 12 años, así que llevaba muy poco tiempo comparado con muchos de mis compañeros. Encontrarme con un entrenador de esas características, que tenía las cosas tan claras y que trataba a los jóvenes de una manera quizá no especialmente cercana, pero sí con una enorme profesionalidad, me ayudó muchísimo a mejorar como atleta y como deportista.
Sin olvidarme de que varios de los jugadores que estaban en el equipo habían sido ídolos para mí y, de repente, pasaban a ser compañeros y, muchos de ellos, amigos. Fue una gran ayuda y una motivación enorme coincidir con ellos.
En 2012-13 te fuiste de Erasmus a Eslovenia, una de las grandes potencias del hockey europeo. ¿Qué pudiste aprender de cómo se vive el hockey allí?
Tuve la gran suerte de irme a Eslovenia para continuar mis estudios de Ciencias de la Actividad Física y del Deporte y encontrarme con un país pequeño, pero en el que el deporte se trata muy bien y funciona realmente bien.
Hay un gran apoyo a los deportistas y, en particular, el hockey se vivía muchísimo en Ljubljana, que es donde estuve yo. El Olimpija trabajaba de una manera espectacular y fue un placer poder coincidir allí con jugadores y entrenadores de gran nivel.
Fue una experiencia que me ayudó muchísimo a mejorar y a aprender, tanto como jugador de hockey como deportista. También me permitió ver el hockey como un deporte grande, con mucha afición en las ciudades y pueblos.
Palmarés y momentos clave

Cierras con 5 Ligas y 7 Copas del Rey. ¿Cuál de esos títulos guarda un recuerdo más especial para ti y por qué?
Todos los títulos son momentos especiales y cada uno lo recuerdas de una manera única. Pero, si tuviera que elegir alguno, seguramente me quedaría con la Copa del Rey que ganamos el año de la pandemia.
Para mí, y creo que también para el club, fue un título muy especial porque veníamos de unos años muy complicados. El club había atravesado un bache económico muy grande y los socios tuvieron que salir al paso para ayudar a salvarlo. Poder ganar aquella Copa fue, de alguna manera, poner fin a todo ese proceso de sequía y de recuperación. Fue como decir: hasta aquí; ahora vamos a volver a ser grandes y a luchar por ser el mejor club de hockey de España.
Además, conseguirlo con gente de casa hizo que fuera todavía más especial. Y, por supuesto, estos dos últimos títulos también los guardo con muchísimo cariño porque han sido los últimos. Terminar así, ganando y haciéndolo junto a tus amigos, es algo indescriptible.
La temporada 2025-26, cerró con plantilla prácticamente 100% jacetana salvo el portero finlandés, ¿es la más especial de todas?
Desde luego, son plantillas muy especiales. Como comentaba en la pregunta anterior, aquel año de la Copa del Rey, si no recuerdo mal, creo que el único jugador no canterano era Raúl (Barbo) y éramos todos jugadores nacionales. Y eso lo hace todavía más especial.
Al final, cuando juegas con gente de la casa, no solo compartes entrenamientos y partidos, sino que compartes el día a día con personas a las que consideras tus amigos. La mayoría del equipo está formado por gente con la que has crecido o por jugadores a los que has ido viendo crecer durante estos años, sobre todo cuando ya eres uno de los veteranos del vestuario.
Es un placer jugar, entrenar, compartir horas de autobús y de vestuario con ellos. Y ya no te digo ganar. Poder hacerlo con gente a la que vas a considerar amiga para siempre es algo muy especial.
Estilo, vestuario y compañeros

El club te ha definido como un jugador que hace equipo dentro y fuera del hielo. ¿Cómo te gustaría que te recordaran como jugador?
Pues creo que precisamente de esa manera. Me gustaría que me recordaran como un jugador que, sobre todo, lo dio todo y que intentó trabajar al máximo tanto en cada partido como en cada entrenamiento.
También me gustaría haber sido capaz de transmitir, sobre todo a los más jóvenes, una buena ética de trabajo: intentar rendir todos los días, trabajar con seriedad y ayudar al equipo tanto dentro como fuera del hielo.
No he sido un jugador extremadamente técnico, pero sí creo que he sido un jugador muy ordenado tácticamente y que siempre ha dado todo lo que tenía para mejorar y para ayudar al equipo. Al final, me gustaría que me recordaran como un jugador que siempre puso al equipo por delante de la individualidad.
Has tenido entrenadores de perfiles muy distintos incluyendo el francés, el estadounidense, el finlandés, el ruso, el canadiense, el español… ¿qué has aprendido de cada escuela?
De cada persona aprendes algo y todos tienen matices diferentes. Creo que precisamente eso es lo bonito de haber tenido entrenadores tan distintos a lo largo de los años.
Tampoco creo que un solo entrenador represente por completo una escuela de hockey. Para hablar realmente de una escuela estadounidense, sueca, francesa o de cualquier otro país habría que conocer cómo se forman los entrenadores y cómo se trabaja allí de manera global. Pero sí que cada uno me ha permitido descubrir aspectos diferentes del juego.
Como comentaba antes, Bill Wilkinson me enseñó muchísimo sobre la profesionalidad dentro del hockey. Venía del deporte universitario estadounidense, de competir y ganar allí, y nos transmitió esa forma tan profesional de entender el deporte.
Después he tenido gente de la casa que te transmite algo diferente: el valor de representar a tu club, de hacer las cosas por un sitio al que quieres y de jugar con esa pasión y ese sentimiento.
También entrenadores como Sergey, que nos vio crecer y nos transmitió esa confianza para hacer lo que sabes hacer bien sin tener miedo a fallar.
He tenido entrenadores con una capacidad técnica impresionante, capaces de corregir pequeños detalles en un gesto que podían ayudar muchísimo al jugador, y otros más centrados en la parte táctica, con los que entiendes que hoy en día no se puede jugar al hockey sin una buena organización táctica.
Así que no sabría decir exactamente qué me llevo de cada escuela. Me quedo más bien con todo lo que he ido aprendiendo de cada entrenador en conjunto, unido también a lo que he podido estudiar y aprender por mi cuenta.
¿Quién ha sido el compañero que más te ha marcado en el vestuario a lo largo de estos años?

Buffff, no sabría decirte uno. He tenido muchísimos compañeros y he tenido la enorme suerte de que muchos de ellos hayan sido personas maravillosas. Me resultaría imposible quedarme solo con uno.
Podría nombrarte a Desi, Guille, Cosco o Juan Brabo, que pasaron de ser ídolos cuando era más joven a convertirse en amigos. A Adrián Betrán, Daniel Lacasa, Nacho de Marcos, Óscar Estaún… con los que prácticamente he compartido toda mi vida deportiva. A Gastón, Pantoja o Alejandro, que siendo más jóvenes también me han enseñado muchísimas cosas.
Ander Alcaine, Javier Luis o Nacho Puyuelo, con los que, además de ser compañeros de equipo, he compartido instituto, residencia y mucha vida.
También Adrián Ubieto, con quien he compartido una cantidad enorme de viajes a Huesca para entrenar, Carlos Rivero, Bruno González… y seguro que me estoy dejando a gente que ha sido muy importante.
Al final, esa es seguramente una de las mejores cosas que me ha dado el hockey: empezaron siendo compañeros de equipo y muchos de ellos se han convertido en grandísimos amigos.
Cantera y futuro del hockey español
Participaste como monitor en el II Campus Hockey Jacetania en 2025. ¿Te ves vinculado a la cantera del club ahora que te retiras como jugador?
Sí, me veo vinculado a la cantera, entrenando o intentando ayudar de alguna manera a mejorar y hacer crecer el hockey español.
Es algo que me ha gustado desde que empecé a formarme como profesional de la Actividad Física y del Deporte. Me gusta entrenar, me gusta pensar en cómo ayudar a los jugadores a mejorar y, sobre todo, me gustaría poder devolver parte de todo lo que me ha dado este deporte.
Más todavía tratándose de mi ciudad y de un club que, al final, me ha educado y me ha ayudado a ser quien soy en muchísimos aspectos de mi vida. Me gustaría poder aportar para que siga creciendo y haciendo las cosas cada vez mejor.
Eso sí, ahora me toca hacer un pequeño parón y centrarme en mi vida personal y, sobre todo, en mi hija, que ahora mismo es quien tiene toda mi atención.
Cierre
¿Qué te aporta ahora mismo el hockey que no sea competición, y qué mensaje lanzas a los seguidores de HockeyHielo.NET que te han votado como próximo entrevistado?
El hockey me ha aportado muchísimo en mi vida. Ha influido mucho en mi manera de ser, de entender el deporte y también de afrontar muchas de las situaciones que te encuentras en el día a día.
Evidentemente, la competición ha sido una parte enorme de todo esto, pero ahora, desde la grada, me sigue aportando un deporte vibrante y súper divertido de ver. Creo que a todo el que se acerca al hockey le llama la atención y acaba enganchándose bastante rápido. Además, cada vez hay más nivel en nuestro país y eso hace que sea todavía más atractivo.
Y también me deja algo que para mí es fundamental: los ratos con mis amigos. Por suerte voy a poder seguir entrenando y jugando con muchos de ellos, ya sea en veteranos o en las pachangas que hagamos. Al final, el hockey me ha dado muchas cosas, pero sobre todo me ha dado felicidad.
Y, por supuesto, dar las gracias a toda la comunidad y a los seguidores de HockeyHielo.NET por haberme votado para esta entrevista. Para mí ha sido un placer. Nos vemos por las pistas.
