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Con apenas 20 años, Nerea Giménez Lardiés ya ha recorrido un camino poco habitual para una jugadora española. Formada en el Club Hielo Jaca, dio el salto al hockey suizo siendo todavía adolescente y actualmente afronta una nueva etapa en el EHC Sursee Damen (SWHL B), donde buscará dar un nuevo paso en su crecimiento deportivo tras su paso por el Lausanne HC Féminin.
Internacional absoluta con España y campeona del mundo de División IIA en 2025, la atacante aragonesa compagina el hockey con sus estudios universitarios y sigue persiguiendo el sueño de consolidarse en una de las ligas con mayor nivel de Europa. En esta entrevista con HockeyHielo.NET, repasa sus inicios en Jaca, el salto al hockey suizo, la evolución del hockey femenino español y los retos que se marca para las próximas temporadas.
«El verdadero cambio del hockey femenino tiene que ser un cambio de raíz, un cambio en la mentalidad de toda la gente del mundillo.»
Los inicios en Jaca: «Nunca me supuso un problema ser la única chica»
Empezaste a jugar al hockey con apenas cinco años en el Club Hielo Jaca y muy pronto te convertiste en la única chica de tu equipo. Mirando atrás, ¿qué recuerdas de aquellos primeros años y quién tuvo más influencia para que acabaras enamorándote de este deporte?
Esos primeros años los recuerdo con muchísimo cariño. Cuando eres pequeña realmente todo es un juego y lo disfrutas muchísimo. No existe la presión con la que puedo jugar ahora en mi liga. Nunca me supuso un problema ser la única chica; siempre he sentido el hielo como algo muy mío y me sentía cómoda jugando.
Mi hermano también jugaba a hockey y fue precisamente por eso por lo que empecé yo. Iba a ver todos sus partidos desde que tengo uso de razón, pero en realidad no quería verlos… quería jugar también. Siempre he recibido muchísimo apoyo desde casa y han hecho todo lo posible para facilitarme el camino.

Con solo 13 años participaste en el campus femenino de alto rendimiento de Nyköping (Suecia), siendo la más joven del grupo. ¿Qué cambió en tu forma de entender el hockey después de aquella experiencia?
Fue una experiencia increíble. Era la primera vez que veía a chicas jugando a un nivel tan alto. Aquello me hizo darme cuenta de que el verdadero problema del hockey femenino en España era la falta de medios y de cultura de hockey en el país, pero también de que realmente era posible llegar a jugar a un gran nivel si de verdad quería hacerlo.
También recuerdas con especial cariño el amistoso entre el Club Hielo Jaca y la selección de México en el que el seleccionador español empezó a fijarse en ti. ¿Cómo viviste aquel día?
Creo que fue uno de los días más bonitos que recuerdo en este deporte. Yo iba sin ninguna expectativa, simplemente con la inocencia y la ilusión de jugar mi primer partido con el equipo femenino, porque todavía era demasiado pequeña para disputar la liga. La grada estaba bastante llena porque coincidía con el Mundial y eso siempre atraía gente, aunque fuera un amistoso.
Recuerdo que disfruté muchísimo jugando ese partido y creo que precisamente eso tuvo mucho que ver con que se fijaran en mí. Cuando disfruto de verdad del juego y confío en mí misma, todo fluye.
El salto al hockey suizo
Tras formarte en Jaca acabaste dando el salto a Suiza. ¿Cómo surgió la oportunidad de fichar por el Lausanne HC Féminin y qué diferencias encontraste respecto al hockey español?
Mi primer contacto con el hockey suizo fue una prueba con el Lugano, que jugaba entonces en la SWHL A. Pasé la prueba, pero en ese momento el equipo ya tenía cubiertas las cuatro plazas de jugadoras extranjeras. El entrenador decidió que me quedaría entrenando con ellas para seguir formándome, pero jugaría los partidos con otro equipo.
Finalmente no encontró ningún club cerca de Lugano y contactó con Lausanne. Fue entonces cuando firmé con ellas y me fui a vivir allí.
Todo es muy diferente. En Suiza el hockey es un deporte profesionalizado, y eso lo cambia todo. El nivel de la liga es bastante alto y todos los equipos son competitivos. En España ahora todo está mucho más igualado, pero hace unos años había equipos con plantillas muy experimentadas y otros cuyas jugadoras apenas estaban empezando. En Suiza eso no sucede; para jugar en la SWHL B tienes que tener el nivel.
¿Qué fue lo que más te impresionó al llegar a Lausanne?
La primera vez que vi un partido masculino allí me sorprendí muchísimo. Todo el estadio lleno, los hooligans, los food trucks, coches de propaganda entrando al hielo entre los periodos… En definitiva, hockey profesional y hockey espectáculo.
Como el mundo todavía es como es y queda mucho camino por recorrer, nosotras no jugábamos con semejante expectación, ni muchísimo menos, pero aun así impresionaba muchísimo jugar en esa arena.
«En Suiza el hockey es un deporte profesionalizado, y eso lo cambia todo.»
Compaginar estudios y deporte de alto nivel
Además de competir en Suiza, estudias Literatura Española en la UNED. ¿Cómo consigues compatibilizar la universidad con los entrenamientos y la competición?
Al estudiar por la UNED puedes organizarte como quieras. Intento reservarme tres horas todas las mañanas para estudiar. La verdad es que no me cuesta mantener la rutina porque me gusta la rutina que me he creado.
¿Y cuál dirías que es la clave de tu preparación fuera del hielo?
Dormir bien —cuando estoy en Suiza siempre intento echarme la siesta—, comer lo que necesito y entrenar CrossFit. Además de los entrenamientos de hockey hago unas cinco horas semanales de CrossFit y esa sería mi preparación física externa.
Vives gran parte del año lejos de casa. ¿Cómo llevas esa distancia con Jaca y con el club en el que creciste?
Realmente estoy fuera unos siete meses, pero vuelvo bastante por exámenes, Navidad y otras ocasiones. No se me hace demasiado largo porque siento que puedo tener una vida en cada sitio y mantener el contacto.
Con el Club Hielo Jaca ya no tengo tanta relación. Evidentemente guardo muchísimo cariño a todos los años que jugué allí, pero la mayoría de las compañeras con las que compartí vestuario ya no siguen en el equipo.
La Selección Española y el salto a la División I B
Fuiste una de las jugadoras que consiguió el histórico ascenso de España a la División I Grupo B en Bytom 2025. Después de vivir aquel éxito y de haber probado este año la categoría, ¿cómo valoras el momento que atraviesa la selección?
Siempre es muy emocionante vestir la camiseta de la selección, y todavía más cuando consigues un logro histórico como ascender a División I B. Lo recuerdo con muchísimo cariño, aunque a nivel de juego viví con mucha más emoción la final del año anterior contra Kazajistán. Qué partidazo.
Este año ya hemos comprobado que el nivel de la División I B no tiene nada que ver con el de la II A. El ritmo es mucho más rápido, el juego mucho más técnico y existe muchísimo menos margen de error.
Sobre todo nos falta precisión de cara a portería; creo que ese es uno de los aspectos clave que debemos mejorar, además del equipo técnico, según mi criterio.

«Soy una jugadora rápida que hace mucho trabajo sucio»
Te defines como una delantera de banda izquierda, rápida y muy trabajadora. ¿Cómo describirías tu estilo de juego y en qué aspectos estás intentando evolucionar para seguir creciendo en el hockey suizo?
Marcar goles nunca ha sido una de mis principales funciones, probablemente más por mi carácter que por aspectos técnicos. Si tuviera que definirme diría que soy una jugadora rápida, que hace mucho trabajo sucio y que genera mucho juego para el equipo.
Precisamente ahora estoy trabajando en mejorar mi precisión de cara a portería, porque el nivel al que juego actualmente es mucho más exigente y hay que responder a las expectativas del equipo.
Me gusta jugar de delantera porque puedo aprovechar mi velocidad y mi agilidad, ya que el juego defensivo suele ser más pausado. También me gusta bloquear tiros cuando toca defender y jugar las vallas.
Quizá lo que más me cuesta es superar a las defensas cuando recibo prácticamente parada y encontrar una buena línea de tiro.
El crecimiento del hockey femenino español
Después de haber vivido el hockey femenino tanto en España como en Suiza, ¿cómo ves la evolución de nuestro hockey y qué crees que hace falta para que termine de despegar?
Creo que el hockey femenino en España ha crecido muchísimo en los últimos años. Ahora el nivel de los equipos está mucho más igualado, los partidos son mucho más competitivos y cada vez hay más niñas que quieren jugar.
Supongo que todo eso va de la mano del cambio social, y espero que siga siendo así. Ojalá algún día, aunque quizá yo no llegue a verlo, tenga un reconocimiento parecido al del hockey masculino.
No has ocultado nunca que apenas tuviste referentes femeninos cuando empezaste a jugar.
Realmente nunca he tenido un referente, quizá por la escasa presencia de jugadoras en mi entorno y en los medios. Si tuviera que elegir a alguien sería mi hermano. Empecé a jugar porque él jugaba y gracias a él conocí este deporte, aunque mi objetivo de pequeña no era ser como él… era ganarle algún día.
Si pudieras cambiar una sola cosa para acelerar el crecimiento del hockey femenino español, ¿qué sería?
Podría hablar de visibilidad, de más horas de hielo o de profesionalización, pero creo que el verdadero cambio tiene que ser un cambio de raíz, un cambio en la mentalidad de toda la gente del mundillo.
Seguimos estando en un deporte muy masculinizado y con un ambiente bastante machirulo, y eso hace que el avance sea lento. Pero creo que vamos por buen camino.
«Cuando disfruto de verdad del juego y confío en mí misma, todo fluye.»
Mirando al futuro
La próxima temporada defenderás los colores del EHC Sursee Damen en la SWHL B. ¿Con qué objetivos afrontas este nuevo reto y qué mensaje te gustaría dejar a todas esas niñas que hoy empiezan a jugar al hockey?
No he recibido muchos consejos que conserve hoy como especialmente valiosos. Muchos estaban enfocados únicamente en la competitividad y en querer ser mejor que los demás.
Si tuviera que dar uno sería que inviertan esfuerzo y sacrificio si realmente les nace hacerlo, pero siempre desde el amor al deporte; que confíen en sí mismas y que disfruten muchísimo jugando.
Mi principal objetivo es llegar a jugar en la SWHL A a nivel profesional. Pero, sobre todo, quiero disfrutar mucho del camino y de todas las experiencias que me vaya ofreciendo este deporte mientras la vida me lo permita.
La verdad es que afronto esta nueva etapa sin demasiadas expectativas, porque con la experiencia me he dado cuenta de que esa es la mejor manera de hacerlo. Pero tengo muchísimas ganas; necesitaba un cambio de aires y estoy muy ilusionada con lo que viene.
