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El hockey hielo femenino español vivirá una cita muy especial con la celebración del Mundial femenino de División IB en Puigcerdà. Entre las jugadoras que vestirán la camiseta de la selección española estará una de las referentes del hockey local: Paula Giménez. Formada en el Club Gel Puigcerdà y habitual en la selección española, Paula representa el espíritu de una localidad donde el hockey hielo forma parte de su identidad deportiva.
Además de su trayectoria sobre el hielo, Giménez también ha destacado en otro deporte muy ligado a los Pirineos: el esquí alpino. Esa doble faceta deportiva ha marcado su forma de competir y entender el deporte. En esta entrevista para HockeyHielo.NET hablamos con ella sobre sus inicios, el orgullo de jugar en casa un Mundial, el liderazgo dentro del vestuario y su vínculo con Puigcerdà. La entrevista se realizó justo antes de que se coronara campeona en la Primera Liga Iberdrola conseguida por el Club Gel Puigcerdà el pasado sábado.
Puedes consultar también su perfil deportivo en EliteProspects.
El orgullo de jugar un Mundial en casa
Este año el Mundial femenino se juega en Puigcerdà. ¿Qué significa para ti poder disputar un torneo así delante de tu gente?
Este año el Mundial ha tocado en casa, en Puigcerdà, y la verdad es que es un honor. Estoy súper orgullosa de poder ver crecer el hockey hielo femenino en el pueblo donde he vivido toda mi vida. Poder jugar con la selección aquí, delante de mi gente, será algo muy especial para mí.
¿Cómo estáis preparando el torneo con la selección?

Estas semanas previas estamos intentando preparar cada una por nuestra cuenta la forma física y potenciar todo lo que está en nuestras manos para llegar lo mejor posible al Mundial. Luego tendremos una semana de preparación juntas que aprovecharemos al máximo para entrenar y conocernos aún más.
Creo que lo que caracteriza a este equipo es el carácter español. Incluso cuando algo nos sale mal, siempre conseguimos sacar adelante lo que tenemos delante. Cada jugadora pone su granito de arena y juntas somos un equipo muy fuerte.
El año pasado, por ejemplo, empezamos perdiendo contra Islandia y terminamos ganando el oro. Eso demuestra que nunca dejamos de creer.
Puigcerdà y una vida ligada al hockey
Has crecido dentro del Club Gel Puigcerdà. ¿Qué ha significado el club en tu desarrollo como jugadora?
Yo me he criado en el club y soy la jugadora que soy gracias a toda la evolución que he tenido aquí. Si pudiera cambiar mi infancia no lo haría por nada del mundo. Estoy súper agradecida de haber crecido jugando con los chicos que ahora poco a poco están llegando también a categorías senior y ganando títulos.
Siempre recomiendo a las jugadoras jóvenes que aprovechen al máximo la etapa de jugar en categorías mixtas, porque al final es donde más se aprende.
El hockey forma parte de la identidad de Puigcerdà.
El hockey aquí es algo muy importante. Antes era quizá el deporte más visible del pueblo. Ahora ha cambiado un poco, pero cuando llegan momentos importantes, como unas finales, se nota mucho el ambiente en las gradas.
Se echan de menos los cánticos constantes que había antes, pero ojalá se vuelvan a llenar las gradas como en aquellos tiempos. Al final Puigcerdà es pequeño y todo el mundo sabe lo que es el hockey, y siempre se agradece ver a la gente animando.
¿Cuál es el momento más especial que recuerdas con el club?
Sin duda la primera Copa de la Reina que ganamos. La mitad del equipo era de Puigcerdà y fue increíble. Mucha gente del pueblo se desplazó hasta Logroño para animarnos y estuvimos celebrándolo durante días por las calles del pueblo. Sentir el apoyo de tu gente incluso cuando juegas fuera de casa es algo muy especial.
Liderar desde el hielo
Eres una de las capitanas del equipo. ¿Qué significa para ti llevar la “C” en la camiseta?

Llevar la C no es simplemente llevar una letra. Significa que el equipo confía plenamente en ti. Tu papel es mostrar confianza, guiar al grupo tanto en los momentos fáciles como en los difíciles y conocer bien a cada compañera.
Intento entender qué necesita cada jugadora y ayudar a que el equipo esté unido. Al final en los partidos mostramos todo lo que hemos trabajado durante la temporada.
¿Qué necesita escuchar el equipo en los momentos complicados?
Sobre todo confianza. Si nosotras mismas no confiamos en nosotras, nadie lo va a hacer. Cada jugadora tiene que poner su máximo y aportar su granito de arena. Cuando todas estamos unidas, creo que el equipo se vuelve imparable.
Hockey y esquí: dos pasiones inseparables
También has destacado en el esquí alpino. ¿Cómo empezó esa relación con este deporte?
El esquí forma parte de mi vida desde muy pequeña. Con tres años mi padre ya me llevó a hacer mi primera carrera. Mis padres han sido esquiadores toda la vida y crecí rodeada de ese ambiente.
Igual que el hockey, el esquí es algo que necesito para vivir. No lo cambiaría por nada del mundo y creo que las dos cosas me han ayudado a ser la deportista que soy hoy.
¿En qué te ha ayudado el esquí para el hockey?
En el esquí la bajada depende totalmente de ti. Solo tienes una oportunidad. Si te caes, no hay otra. En el hockey tienes 60 minutos y puedes corregir errores, pero en el esquí todo se decide en un momento.
Eso me ha ayudado a aprovechar cada oportunidad en el hielo y a competir con mucha concentración.
Entonces… ¿qué te pone más nerviosa, una carrera de esquí o un partido de hockey?
El portillón del esquí, sin duda. En una carrera sabes que todo depende de una sola bajada, mientras que en un partido siempre tienes margen para reaccionar.
Compartir equipo con su hermana
Esta temporada también compartes vestuario con tu hermana. ¿Cómo es esa experiencia?
Es un orgullo poder compartir pista con ella y espero que sea durante muchos años más. Cuando estamos en el hielo intento darle consejos para que se adapte a este nivel, aunque creo que ya lo tiene de sobra. Solo necesita confiar en sí misma.
Cuando no estamos juntas en el hielo siempre estoy pendiente por si tengo que salir rápido, pero verla crecer como jugadora es algo muy bonito.
¿Y en casa habláis mucho de hockey?
Si surge el tema hablamos, porque al final es nuestro deporte y lo que más nos gusta, pero tampoco es el tema principal en casa. También intentamos desconectar.
Mirando al futuro
¿Qué sueños te quedan por cumplir dentro del hockey?

De pequeña nunca me imaginé que llegaría a la selección absoluta, así que ya estoy muy satisfecha con lo que estoy viviendo. Pero soñar es gratis y creo que a cualquier deportista le gustaría llegar a unos Juegos Olímpicos.
También me gustaría poder jugar internacionalmente o participar en campeonatos universitarios. Son experiencias increíbles para cualquier deportista.
¿Qué consejo le darías a una niña de Puigcerdà que quiera empezar en el hockey?

Le diría que aproveche al máximo su formación, sobre todo jugando con chicos en categorías mixtas. Que escuche mucho a sus entrenadores y que aprenda todo lo que pueda.
Los entrenadores al final te ayudan a crecer como jugadora, y si escuchas, trabajas y disfrutas del proceso puedes llegar a ser la jugadora que te propongas ser.
