Diez jugadoras del Txuri Urdin afectadas por intoxicación de monóxido durante el partido de ayer en Puigcerdà

El episodio de la fuga de monóxido de carbono registrado este fin de semana en el Poliesportiu de Puigcerdà ha tenido impacto directo en el hockey femenino estatal. Según informan medios vascos, diez jugadoras del Txuri Urdin resultaron afectadas por la inhalación de gas durante el partido que disputaban en la instalación ceretana.

Tal y como recoge Diario Vasco, el número de afectadas se elevó conforme avanzaron las horas, después de que varias jugadoras comenzaran a presentar síntomas compatibles con una intoxicación leve por monóxido de carbono.

Síntomas tras el partido y atención médica

Las jugadoras del conjunto donostiarra empezaron a encontrarse mal una vez finalizado el encuentro, con síntomas como mareos, dolor de cabeza y malestar general. Algunas de ellas requirieron atención médica preventiva, aunque afortunadamente ninguna se encuentra grave.

Desde el entorno del club se ha señalado que la prioridad fue en todo momento la salud de las jugadoras, activándose los protocolos sanitarios correspondientes tras la evacuación del recinto. La información fue ampliada por DonostiTik, que confirmó que varias deportistas necesitaron seguimiento médico tras abandonar la pista.

Una evacuación preventiva que llegó tras finalizar el encuentro

Uno de los aspectos que más preocupación ha generado es que los detectores de monóxido de carbono se activaron cuando el partido ya había concluido, lo que apunta a una acumulación progresiva del gas en el interior del polideportivo durante la jornada.

La pista había acogido cinco partidos durante el fin de semana, con presencia continuada de deportistas, cuerpos técnicos y público, lo que podría explicar la aparición de síntomas de forma escalonada entre las personas afectadas.

Un precedente preocupante: el caso de 2022

El incidente de este fin de semana no es un hecho aislado. En enero de 2022, tal y como recogió Marca, el Poliesportiu de Puigcerdà ya fue escenario de una situación similar cuando una intoxicación por monóxido de carbono afectó a varias jugadoras del Milenio Panthers y obligó a suspender la actividad.

Investigación y medidas pendientes

A la espera de conocer las conclusiones técnicas y las medidas definitivas que se adopten, el episodio de Puigcerdà deja claro que la seguridad debe situarse en el centro del debate sobre las infraestructuras en España.

Más allá del susto, el objetivo ahora es evitar que situaciones similares vuelvan a repetirse y garantizar que jugadoras, jugadores y cuerpos técnicos puedan competir en entornos plenamente seguros.

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